martes 13 de enero de 2009

serenidad

El verano es una buena época para reducir el estrés de su vida. Y es una buena época
para empeñarse en aumentar su serenidad, su paz interior; algo que a todo el mundo le gustaría tener. De hecho, a todos nos gustaría sentirnos en paz con nosotros mismos en nuestro interior.

A cada uno de nosotros le gustaría eso. Muy a menudo, hacemos grandes esfuerzos
para tratar de encontrar algo que nos calme, que nos quite el estrés, que nos dé esa paz interior, esa serenidad. Ayer hice una búsqueda en la Internet y encontré toda clase de productos y servicios que prometen serenidad.

Encontré cosas como aromaterapia, papas fritas orgánicas (quién sabe cómo trabaja eso), servicios de funeraria, candelas, protección contra cheques sin fondo, una garantía de trabajo de plomería, yoga, seguro de cáncer, alarmas para autos e
inclusohasta anillos ambientales que prometían dar serenidad. Si tan sólo fuera tan fácil.

La verdad es que son muy pocas las personas que experimentan la serenidad. Nos pasamos tanto tiempo deplorando el pasado y preocupándonos por el futuro que arruinamos el presente. Y no tenemos serenidad.

La Biblia es muy clara acerca de qué nos trae serenidad. Filipenses 46-7 dice, " No se preocupen por nada. Es mejor que oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que ha hecho. Si hacen esto, experimentarán la paz de Dios, [englobe "experimentarán la paz de Dios"] que es mucho más maravillosa que lo que la mente humana puede entender. Su paz cuidará sus corazones y sus mentes a medida que viven en Cristo Jesús."

Sea lo que sea que dice este versículo que haga, me traerá paz. ¿Y qué es lo que quiere que haga? Oren por todo. Eso es todo. La Biblia dice que la clave de la serenidad es la oración. A medida que vivo mi vida me puedo preocupar o me puedo poner a orar. Esas son mis opciones. Si usted ora tendrá muchísimo menos de qué preocuparse. Él dice que si usted ora, experimentará la serenidad.

miércoles 7 de enero de 2009

Si no vivo una vida de amor, nada que diga importará.

"Si pudiera hablar en cualquier lengua en el cielo o en la tierra pero no amo a otros, sólo estaría haciendo ruido sin sentido como un gongo ensordecedor o unos platillos chillones". Dios dice que las palabras sin el amor son solo ruido. Las palabras sin amor son vacías.

Nos impresiona indudablemente oír a charlistas lúcidos, oír a comunicadores excelentes. Nos gusta mucho la elocuencia. Nos gusta mucho el carisma. Nos fascina oír a alguien que de veras nos estremece y que realmente nos emociona.

Dios dice, "Eso no me impresiona del todo. No me importa que tan buen comunicador eres. Quiero saber si amas. ¿Es tu vida una vida de amor?". Vivir una vida sin amor significa que nada que diga importará.

LO QUE MÁS IMPORTA - 50 Días de Amor
Rick Warren